Al tener desinterés y apatía en el estudio el niño/a nos está indicando que algo anda mal. Seguramente está reflejando un problema al que hay que prestar mucha atención, por ejemplo: un divorcio, compañeros acosadores o un sistema educativo poco favorable para el desarrollo de sus competencias plenas que lo haga un alumno creativo, seguro e independiente.
Otras causas a las que atender serían: alguna deficiencia física (mala visión) un lugar inadecuado (iluminación deficiente) o un sistema escolar rígido (que no contemple sus posibilidades personales de avances en la enseñanza –aprendizaje).
También podrían ser acontecimientos ajenos a ellos: como la llegada de un nuevo hermano o un nuevo integrante más a la familia, la muerte de un familiar o mudarse de casa.
Frente a todo lo anteriormente mencionado es fundamental mantener un diálogo fluido con los niños, respetar sus tiempos y espacios y por sobre todas las cosas mantener la motivación diaria, enseñar lo divertido del conocimiento.
Algunos consejos para que se sientan estimulados y progresen:
- Destaca siempre sus logros en positivos, aunque veas que son pocos y lentos, le estarás demostrando que confías en él.
- Haz experimentos científicos sencillos, los mismos despiertan mucho el interés por aprender.
- Llévalo a museos, zoológicos y bibliotecas para que aprendan a través de juego y la convivencia.
- Lo mejor es el ejemplo. Si tú lees, es más fácil que él lo haga, lo mismo pasa con el respeto a los horarios,
- Deja que elija actividades que le gusten y le motiven, los juegos con nuevas tecnologías son muy estimulantes siempre y cuando se adapten a la edad y sean controlados en el tiempo de uso.
- Búscale un deporte según sus preferencias, y aliéntalo en la competencia sana y constructiva.
Guía de Consejos para la familia


